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Como todos sabemos, hay tantos factores que determinan nuestra productividad. Uno de los factores más críticos que no recibe suficiente atención es nuestra propia actitud hacia lo que hacemos; lo valioso y significativo que es para nosotros.

Un buen programa de desarrollo personal te ayudará a ser más productivo en el trabajo, estudiar los elementos clave que te hacen un gran empleado y aumentar tu motivación. También le brindará oportunidades para mejorar en lo que hace y asegurarse de que sus habilidades coincidan con sus necesidades comerciales actuales.

Lo primero que necesitamos para lograr esto es una meta o una declaración de misión, algo a lo que podamos referirnos para evaluar cuánto valor nos aporta cada tarea/trabajo (y si no vale la pena). Este prototipo incompleto también podría ser útil.

Para ser productivo, debe tener una visión clara de sus objetivos y luego asegurarse de que las herramientas adecuadas estén disponibles para ayudarlo a alcanzar esos objetivos. La herramienta adecuada puede ayudarlo a concentrarse en por qué está haciendo este trabajo en primer lugar.

Creo que a la mayoría de las personas les gustaría ser productivas y tener más éxito en su vida laboral. Aquí es donde uno descubrirá el poder de la productividad.

La productividad es un tema que a menudo se discute en el lugar de trabajo. Sin embargo, muchas personas piensan en ello solo en el contexto de maximizar su tiempo o productividad. ¿La productividad está determinada por las medidas de productividad y cómo puede mejorar la suya?

Hay diferentes tipos de enfoques para trabajar en el lado de la productividad. Un enfoque es adoptar un enfoque holístico para trabajar en él. Esto significa que debe tener en cuenta factores como la creatividad, la motivación, las relaciones sociales y el bienestar al determinar su eficacia como trabajador, así como tratar de identificar cuánto trabajo puede realizar en un día o una semana.

Para empezar a utilizar estas herramientas y procesos de automatización primero necesitamos saber para qué sirven y por qué son útiles aunque no nos den resultados inmediatos.

La psicología de la productividad está influenciada por la forma en que pensamos y nos comportamos. Estamos constantemente compitiendo con otros por los mismos recursos. Nuestro impulso perpetuo por más proviene de nuestra incapacidad para vernos a nosotros mismos como competidores. En otras palabras, no nos vemos como competidores por dinero o poder, sino como competidores para ser mejores en cualquier cosa: trabajo, relaciones y salud. Cuando está luchando con un proyecto o una tarea que se le ha asignado, su mente se acelera tratando de encontrar una solución que obtenga resultados dentro de varias semanas o meses en lugar de meses o años. Esto es lo que llamamos procrastinación (o «la barajada del mono»). Si desea concentrarse en su vida fuera del trabajo, entonces necesita cambiar.